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Chaleco Corrector de Postura ErgoBack - Espalda recta, sin esfuerzo.
Chaleco Corrector de Postura ErgoBack - Espalda recta, sin esfuerzo.
Precio habitual
$31,990 CLP
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¿Cuántas veces te has dicho "tengo que sentarme derecho"?
Y funciona diez minutos. Después el cuerpo vuelve a lo de siempre, porque nadie aguanta ocho horas acordándose de la espalda.

✅ Hombros naturalmente atrás
✅ Espalda menos cargada
✅ Te ves erguido
✅ Cero esfuerzo diario
✅ Invisible bajo ropa
Lo que cambia desde el primer día
TU ESPALDA SE ENDEREZA SOLA
No tienes que acordarte de nada durante el día.
El chaleco hace el trabajo mientras tú haces el tuyo.

LLEGA A LAS SEIS SIN LA ESPALDA PESADA
El peso de estar sentado deja de caer todo en un punto.
Terminas la jornada distinto a como venías terminándola.

TE VES MÁS ALTO DESDE EL PRIMER MINUTO
Hombros atrás, pecho abierto, cabeza en su lugar.
El cambio se nota en el espejo antes que en el cuerpo.

NADIE SABE QUE LO LLEVAS PUESTO
Va bajo la camisa o blusa, liviano y sin marcar nada.
Oficina, casa o calle: sales con él y listo.

LO QUE INTENTASTE POR AÑOS, AHORA SIN INTENTARLO
Se acabó el sentarse derecho que dura diez minutos.
Esta vez el esfuerzo no depende de tu memoria.
Especificaciones
Diseño: Correas entrecruzadas en X con doble punto de apoyo: zona dorsal y zona lumbar.
Material: Tela elástica y transpirable. Lavable a mano y apta para uso en verano.
Ajuste: Correas regulables con ganchos. Se adapta a distintas tallas y contexturas.
Uso: Unisex, para hombres y mujeres. Compatible con oficina, hogar, gimnasio y uso diario.
Colocación: Se pone y se saca sin ayuda. No requiere accesorios ni instalación.

Chilenos que se enderezaron sin darse cuenta
⭐⭐⭐⭐⭐
"Trabajo en una notaría, ocho horas frente al computador. Lo compré medio desconfiado porque ya tenía una faja guardada que nunca usé. Esta es distinta, no aprieta la guata. Me lo pongo a las 9 y me lo saco después de almuerzo. A las seis salgo de otra forma."
— Patricio Salinas, 52 años, Concepción

⭐⭐⭐⭐⭐
"Mi hija me mostró una foto del cumpleaños de mi nieto y me vi de lado. Ahí caché el problema. Llevo tres semanas usándolo un par de horas en la tarde mientras veo tele. Sigo siendo la misma, pero en las fotos ya no salgo agachada."
— Marta Fuentes, 61 años, La Serena

⭐⭐⭐⭐
"Lo uso bajo la camisa en la oficina y nadie ha dicho nada, ni mis compañeros de al lado. Lo único: al principio me quedaba muy suelto y no servía. Ajusté bien las correas y ahí recién se sintió. Vale la pena leer las instrucciones antes."
— Rodrigo Vera, 44 años, Temuco



